Ser operador de un canal como poesia, en el que muchas veces se sobrepasan los 100 usuarios conectados,y en donde no todo el mundo entra a disfrutar de la poesía y a respetar a los demás, no siempre es tarea fácil.
Bien es cierto que se trata de algo completamente voluntario, pero a la larga uno acaba poniendo mucho más de lo que recibe.
¿Qué es lo que pone el operador de su parte?
En primer lugar, pone su tiempo, porque el aceptar esa responsabilidad implica de alguna manera el compromiso de dedicar buena parte de nuestro tiempo libre a hacer acto de presencia en el canal, en lugar de realizar otras actividades que quizá pudieran apetecernos más.
Aunque parezca que somos muchos, siempre hay determinadas horas o determinados días en que hay escasez de operadores, y los pocos que se conectan se ven de alguna forma en la necesidad de estar allí más tiempo del que sería deseable, con el fin de no dejar desatendido el canal o, en el peor de los casos, dejarlo desatendido el menor tiempo posible.
En segundo lugar, pone su esfuerzo personal y sus ideas al servicio de la colectividad, con el fin de que la estancia en el canal resulte placentera para todos.
Unas veces se trabaja para que el canal tenga su propia página web, o para que exista un foro de opinión abierto a todos (y sin tener que aguantar esa publicidad tan molesta, por cierto), o simplemente para ofrecer al usuario en general propuestas atractivas, como sucede en la actualidad con los espacios monográficos de los sábados por la tarde, o con el programa "Hechizo de versos" que actualmente se emite dos días por semana a través de una emisora de radio a la que se accede desde internet.
En tercer lugar, pone uno en juego su buena reputación, toda vez que existen personas que, por mala información o por causas diversas que sería muy complejo analizar aquí, consideran a los operadores como una especie de alguaciles o policías virtuales, de los que es mejor mantenerse cuanto más lejos mejor. Con este planteamiento simplista parecen olvidar, sin embargo, que más que 'agentes de la autoridad', los operadores en realidad somos ante todo moderadores y colaboradores, y que al cabo del día nos toca responder a un montón de preguntas, a veces complicadas, tanto de cuestiones puramente técnicas o de funcionamiento del irc-hispano, como relativas a retórica, métrica o información poética diversa, aparte de hacer un papel de mediadores en las controversias dialécticas que se puedan ir produciendo en el canal.
Por supuesto, los operadores somos antes que nada personas (no máquinas), de distintas edades, de diversas procedencias geográficas y sociales, con diferentes profesiones en nuestra vida de la pantalla hacia afuera, y como tales tenemos nuestros sentimientos y somos propensos a cometer equivocaciones. Al igual que sucede en otros colectivos, como los árbitros de fútbol, los jueces, etc., cada uno podemos tener nuestro propio punto de vista y aplicar una misma regla de forma diferente, con mayor o menor rigidez. Y cuando un operador se ha excedido claramente en sus funciones o da muestras de haber actuado de forma arbitraria, no está exento de recibir la correspondiente reprimenda por parte del administrador del canal o incluso por parte del resto de operadores, lo cual no significa que este tipo de cuestiones deban ser tratadas a la vista del público o que haya que imponer escarnios vejatorios para desagraviar al usuario perjudicado.
Los operadores, en definitiva, tratamos de que el canal #poesia sea un lugar grato en donde pasar el tiempo disfrutando de la poesía y de la amistad; que la persona que se asoma por primera vez aquí encuentre un ambiente diferente a lo que frecuentemente se respira por los chats de internet. Y eso sólo se logra si los operadores somos capaces de estar cada día, cada hora y cada minuto al pie del cañón.
¿Y qué recibimos a cambio de nuestra labor?
Como es natural, los operadores realizamos nuestro trabajo de forma completamente altruista, sin recibir ningún tipo de remuneración económica ni obtener beneficios materiales ni de ninguna otra clase a cambio de las horas que dedicamos al servicio de la colectividad.
No somos héroes, ni pretendemos recibir medallas o felicitaciones por algo que hacemos de forma voluntaria. Por supuesto, siempre es de agradecer que existan usuarios que sepan valorar la labor que llevamos a cabo, obsequiándonos con una palabra amable o con una sonrisa. Y eso, al menos a mí, es lo que compensa de tantos sinsabores y nos da fuerza para seguir pilotando esta nave día a día.
Pero a veces recibimos como pago todo lo contrario. Existen usuarios dedicados sistemáticamente a dificultar, menospreciar o cuestionar nuestra labor, y no contentos con ello, van poco a poco tratando de intoxicar el ambiente para crear una corriente de enemistad o antipatía entre usuarios y operadores. Pero que nadie se llame a engaño: son personas que lo único que pretenden, por lo visto, es crear el caos, la confusión, hacer que nuestro canal se vulgarice y se convierta en uno más.
Pero hoy por hoy podemos estar tranquilos: gracias a la labor de todas las personas de bien (operadores y usuarios), que somos la gran mayoría, el canal poesia siempre será un oasis de belleza y de armonía en medio del desierto.
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